La planta de concreto u hormigón es una instalación utilizada para la fabricación del concreto u hormigón a partir de la materia prima que lo compone: árido (arenas y gravillas), cemento y agua (aunque puede incluir otros componentes como filler, fibras de refuerzo o aditivos).
Clasificación
La planta de concreto u hormigón se puede clasificar desde varios puntos de vista.
Según el tipo de concreto u hormigón que se produce, encontramos:
a) Plantas de mezclado: para la producción de concreto u hormigón amasado. Incluyen una amasadora, que es la encargada de homogeneizar la mezcla de concreto u hormigón.
b) Plantas de dosificado: para la producción de concreto dosificado, a veces llamado hormigón seco. La principal característica de estas plantas, es que carecen de amasadora. La mezcla de componentes dosificados, se vierte en un camión hormigonera que es el encargado de homogeneizar la mezcla.
c) Plantas de grava cemento: para la producción de una mezcla semi-seca de grava con cemento. Normalmente, realizan la dosificación y pesaje de los componentes en modo continuo.
d) Plantas combinadas: para la producción de hormigón amasado y dosificado en una misma planta, mediante la utilización de un sistema de by-passes, que hacen que el concreto pase por la amasadora o se descargue directamente en el camión hormigonera.
Según la movilidad de la planta, tenemos:
a) Plantas fijas: son las instalaciones destinadas a un centro productivo con una localización fija. La estructura de la planta se diseña e instala con la idea de no ser trasladada a lo largo de la vida útil de la instalación.
b) Plantas móviles: son las instalaciones destinadas a trabajar en una obra o proyecto concreto. Tras la finalización del mismo, la planta es desmontada, trasladada y ensamblada en otro lugar de trabajo. La estructura de la planta, suele incorporar un tren de rodadura, de manera tal, que solo se necesita de una cabeza tractora para realizar el transporte de sus principales partes.
c) Plantas modulares: aquellas instalaciones destinadas a trabajar en distintas localizaciones a lo largo de su vida útil, al igual que las plantas móviles. En este caso, la planta no se fabrica con sistema de rodadura, sino que se diseña en diferentes módulos estructurales, fácilmente transportables mediante medios estandarizados (plataformas, contenedores, flat-racks, etc.). El montaje de los diferentes módulos es rápido, ya que todos los elementos de la instalación están previamente preinstalados dentro de cada módulo.

Según el sistema de acopio de áridos, es decir, según donde se almacenan los áridos que serán utilizados en el proceso de fabricación, hayamos dos tipos de plantas:
a) Plantas verticales: en este tipo de plantas, el acopio de áridos se realiza en la parte superior de la planta, de manera tal que debe hacerse una elevación de los mismos previa al almacenamiento. La ventaja de este sistema es que los áridos se encuentran justo por encima del nivel de amasado/dosificado, por lo que la descarga de los mismos en el momento justo en que se demandan, es muy rápida.
Asimismo, se obtienen grandes producciones y buenos rendimientos sobre la capacidad máxima teórica de la amasadora (en el caso de producción de hormigón amasado).
b) Plantas horizontales: el acopio de áridos se realiza a nivel del suelo, y no sobre el nivel de amasado/dosificado de la planta. En el momento en que se demanda el árido para la producción de concreto, éste se dosifica y eleva hasta la planta de concreto. La ventaja de este sistema, es que el conjunto estructural de la central resulta más sencillo, al no tener que acopiar una gran cantidad de árido sobre la estructura de la planta. Existen distintos medios que aumentan la producción y el rendimiento de este sistema, como puede ser: la utilización de transportadores para el árido de mayor capacidad o la incorporación de tolvas de espera sobre el nivel de amasado, que hacen un pre-stock de árido ya dosificado y pesado, con la cantidad justa que se va a utilizar en el ciclo de amasado.
Ahora, nosotros hablaremos sobre la planta dosificadora que está diseñada para la elaboración de hormigón y carga de cantidades precisas de áridos, cemento, agua o aditivos y tiene como fin principal obtener el mejor producto final. Dado su diseño, esta es simple de montar y calibrar; no requiere de rampa para la carga de balanzas, facilitando su ubicación; se reduce tiempo y combustible y se preserva principalmente la calidad.
Componentes
La plata dosificadora de hormigón esta compuesta genéricamente por los siguientes componentes:
- Tolva de áridos
- Tanque de agua
- Compresor
- Cinta
- Plato de enganche
- Bandera de sin fin de carga
- Tolva final de cinta
- Sin fin de descarga
- Balanza de cemento
- Bandera de sin fin de carga
- Sin fin de carga
- Apoyo principal
- Lanza menor
- Lanza mayor
- Soporte del tablero de potencia
- Apoyo trasero
- Base trasera
- Casilla
- Silo fijo de cemento
Operación
En la mayoría de los casos, las plantas dosificadoras de hormigón pueden trabajar de manera manual o automática. En la primera, el operador, mediante la apertura y cierre de clapetas y controlando debidamente las cantidades de áridos y cemento, realiza la dosificación. En la segunda, se establece previamente la formula o dosificación de cantidades y de acuerdo a ella, la planta realiza automáticamente la dosificación, entregando primeramente árido 1 (piedra), luego árido 2 (arena) y por último, cemento y agua. Según el modelo de equipo, las cantidades de fórmulas (grabadas en la memoria) variarán.

Elementos principales
Los elementos principales de estas maquinas son:
Tolvas: básicamente, recipientes de chapa que contienen los áridos y sirven de balanza a la hora del pesaje.

Cinta transportadora principal: encargada de llevar los áridos hasta el punto de dosificación.
Tornillo sin fin: es el transportador que comunica la tolva de cemento con el punto de dosificación.
Sistema de aire: fuente de alimentación, constituida a su vez por compresor, mangueras, filtros reguladores y cilindros de doble efecto, encargados de abrir y cerrar las compuertas y así, dosificar los áridos en la cinta principal.

Sistema de agua: consta de un tanque donde se toma el agua a dosificar y en el cual también pueden agregarse los aditivos, una bomba centrifuga que toma el agua desde el tanque y lo envía al punto de dosificación y tuberías y caudalímetros, que miden el volumen de agua dosificado.

En algunas versiones, se puede contar también con un dosificador de aditivos.
Balanzas: logran la correcta dosificación y por consiguiente, la calidad ideal del producto/ hormigón.



Existen dos tipos de balanzas, áridos y cemento, sin embargo, ambas trabajan de igual manera; mediante 4 celdas de cargas, ubicadas en los extremos de la tolva, que envían la medición del peso a una plaqueta integradora, encargada de realizar un promedio de peso y enviar una señal eléctrica. Es de fundamental importancia que las lecturas del peso sean exactas. En este sentido, realizar la calibración de las tolvas reviste de vital importancia.
Sistema eléctrico: consta de tablero de potencia en campo con contactores, relés y llaves térmicas, que alimentan y protegen los motores.
Pupitre de mando: aquí se encuentra el plc encargado de realizar la función automática y control de pesaje, todo el layout de la planta puede verse en un display instalado en el mismo. Este display trabaja también como touch para posibilitar al operador la operación de la planta.
Problemas que resuelve la planta de hormigón
Costos adicionales
En una gran obra, la planta de hormigón móvil permite la redistribución, óptima y efectiva, del presupuesto, pues los vehículos y bombas de transporte de concreto ya se encuentran en la obra. Además, se evita los itinerarios de terceros; se controla mejor la calidad y cantidad del material vaciado; se pueden controlar mejor las condiciones de pesaje, así como la incorporación de aditivos y se produce solamente el hormigón necesario (reduciendo pérdidas).

Control en la dosificación correcta
Una de las grandes ventajas de tener una planta de hormigón móvil es que el dosificador de concreto está automatizado. Esto significa que no hay variaciones en la proporción de los ingredientes y en consecuencia se obtiene una mezcla uniforme y fresca.
Calidad del concreto
Como hemos mencionado, tener una planta de hormigón móvil permite un mayor control de los insumos que se agregan a la mezcla; de esta manera, el jefe de obra puede supervisar directamente el hormigón producido; el material generado cumple con los estándares de calidad necesarios; la mezcla de hormigón esté fresca y homogénea y el factor «error humano» se reduce al mínimo.
Costos de mano de obra y producción
La planta móvil de hormigón puede trasladarse de un extremo al otro, según vaya siendo necesario. Esto hace que se reduzca considerablemente la asignación de presupuesto al transporte, los tiempos muertos, de espera y pedidos y finalmente, se optimicen muchos procesos.
Despilfarro de material
Anteriormente, hemos mencionado que la planta de hormigón móvil tiene la gran ventaja de contar con un alimentador automático que facilita la gestión del material entrante. A diferencia del mixer de hormigón, el hecho de que el equipo se encuentre en el lugar de la obra, reduce al máximo la generación de desperdicios ocasionados por la carga, descarga y traslado. De este modo, los ingredientes, que se almacenan en compartimentos separados, se mezclan de manera controlada y se utilizan siempre, se desperdician mínimamente.
Rentabilidad
La hormigonera auto cargable móvil reduce la cantidad de esfuerzo, personal, tiempo y material que se deben invertir en la producción de concreto, lo que la hace una alternativa definitiva a considerarse.
Tiempo y exigencias técnicas del concreto
Al tener una planta hormigonera móvil, la producción de hormigón estará dedicada totalmente al proyecto; así pues, se reducirán al máximo los tiempos de espera y el producto podrá estandarizarse según las exigencias técnicas particulares.
Distancia entre la planta productora de hormigón y la obra
La planta móvil de hormigón es instalada en el patio de tu obra. Con un diseño compacto, su traslado es muy sencillo, reduciendo costos y optimizando procesos, especialmente en grandes obras. Tenerla en tu obra y con exclusividad para esta, mejorara significativamente tus procesos, porque el hormigón se produce bajo demanda y en el momento que más te convenga. Así, ya no estarás al pendiente de los imprevistos que la distancia pueda ocasionarte.
Velocidad de la producción
La planta móvil de hormigón, independientemente de su tipo y capacidad, es una máquina veloz que produce hasta 350 m³ de producto por día. En este aspecto, teniendo en cuenta que no requiere traslado durante la obra, es de resaltar el ahorro en la cantidad de horas hombre invertidas.
Mantenimiento general
En S.E.I. realizamos las siguientes tareas de mantenimiento a las plantas dosificadoras de hormigón. Clic aquí.


